La prevención de riesgos laborales es un pilar fundamental para garantizar la salud, la seguridad y el bienestar de las personas trabajadoras. Contar con puestos de trabajo saludables no solo reduce accidentes y enfermedades profesionales, sino que también mejora la calidad del empleo y el rendimiento laboral.
La empresa tiene la obligación legal y ética de asegurar un entorno de trabajo seguro y saludable, evaluando los riesgos, aplicando las medidas preventivas necesarias y adaptando los puestos de trabajo a las condiciones de cada persona. Este compromiso debe ser continuo y responder a las cambiantes realidades del trabajo.
En este contexto, el papel de CCOO es esencial. Nuestra labor de vigilancia, control y propuesta garantiza que las medidas preventivas se apliquen de forma real y efectiva, defendiendo siempre los derechos de la plantilla.
Desde la acción sindical, destacamos especialmente:
- El seguimiento de los reconocimientos médicos.
- Las visitas de prevención a los centros de trabajo.
- La participación activa en las reuniones trimestrales del Comité de Seguridad y Salud.
- El control de las obras y la salubridad de las oficinas.
- La adaptación de los puestos de trabajo a las necesidades ergonómicas, físicas y de salud de las personas trabajadoras.
Nuestro compromiso es claro: trabajar de forma constante para que la prevención sea una realidad efectiva y no solo una obligación legal, contribuyendo así a entornos laborales más seguros, saludables y dignos.