Ayer se publicaron los objetivos del trimestre y otra vez, los han vuelto a incrementar. Cuando los objetivos no se utilizan para crecer, sino para presionar a la plantilla, se convierten en una forma de acoso laboral estratégico que genera desmotivación, frustración y estrés.
- No se tiene en cuenta la sigularidad de las oficinas WC Campus.
- Si no consigues todas las llaves de cobro, no abres el LMP
- Si no alcanzas el 65%, pondera el 0%
- Pero si consigues el 70%, cobras el 30%
- El activo ya no se valora.
- Las OE siguen trabajando a ciegas a la espera de sus objetivos.
- Se incrementan desorbitadamente el VBI y los objetivos de captación llegando, en algunos casos, a duplicarlos.
- No se tienen en cuenta las responsabilidades, exigiendo a las figuras adjuntas más objetivo que a las comerciales.
- Las incongruencias en la carterización de la clientela crea conflictos entre la oficina y las figuras especializadas.
¡BASTA YA!
Nuestros objetivos son inalcanzables, llenos de condicionantes y de trampas. Cada trimestre tenemos que estudiar guías de 80 páginas sólo para entenderlos. Son trimestrales pero los exigen el primer mes. Sufrimos presión y seguimientos diarios, sin tener en cuenta ni nuestras responsabilidades, la carga operativa, la atención al cliente o la falta de plantilla. Nos objetivan de todo, pero sólo les importan los seguros.
Es imposible llevar un seguimiento real porque los datos salen tarde y nunca cuadran. Además los valoran por la mitad de lo que valen. Si no los alcanzas, te los suben. Pero si los consigues, como premio, te los duplican. Eso sí, el importe de los premios siempre es igual, pese a que los beneficios de la empresa no dejan de crecer.

